Percy Cayetano Acuña Vigil

Página organizada por Percy Cayetano Acuña Vigil, está dedicada a temas de información y de discusión del urbanismo, el planeamiento y la arquitectura, enmarcados por mi visión de la filosofía política.

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Noticias de la conección en Ucrania

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La situación en Ucrania

Los acontecimientos que se están desarrollando en Ucrania siguen siendo tema central de debate en los medios de comunicación en el transcurso de los últimos meses. En Kiev han llegado al poder fuerzas ultranacionalistas, de extrema derecha y prooccidentales.

            Para una visión real los acontecimientos en Ucrania podrían verse como una derrota política de Rusia. En los últimos 20 años el vector de la política exterior de Rusia ha estado dirigido hacia el desarrollo de la cooperación con Occidente y los EE.UU. Las relaciones con nuestros vecinos más cercanos, con los cuales en el trascurso de décadas formamos parte de un mismo Estado, se han visto fuera del campo interés de nuestras instituciones dedicadas a la política exterior, así como de los dirigentes del país. Ahora estamos recogiendo los frutos de esa política tan miope, señaló Titiokin.

            No es ningún secreto, que la estabilidad de Rusia en todos los sentidos, en el plano económico, en el político y en el militar, depende en uno u otro sentido de la alianza con Bielorrusia y Ucrania. Ahora uno de los componentes principales de esa alianza histórica ha caído prácticamente bajo control de las fuerzas prooccidentales. Esto supone una amenaza para nuestra seguridad nacional. El gobierno de la Federación de Rusia debe adoptar medidas enérgicas para enfrentar ese proceso.

            Se sostiene que no se debe reconocer la legitimidad de ese grupo que se ha hecho con el poder en Ucrania por la vía de la fuerza. Aquellos que han usurpado el poder, a juzgar por sus declaraciones y las primeras acciones que han emprendido, están dispuestos a poner en práctica un curso pronazi, rusófobo y antisemita.

            No se puede confiar en que todo se arreglará por sí solo y que de un modo u otro restableceremos las relaciones con Ucrania. No se puede resignarse a aceptar que se haya producido un golpe de Estado, que ha conducido al poder a fuerzas abiertamente antirrusas. Eso contradice de raíz los intereses nacionales rusos como país.

            Occidente declara estar dispuesto a ofrecer ayuda financiera a Ucrania. En realidad su principal objetivo es precisamente la desestabilización de Rusia.

            Se sostiene que es evidente que se requiere aplicar medidas para defender a la población rusa y rusoparlante, que prácticamente comprende casi la mitad de los ciudadanos del país. Estas fuentes sostienen que se debe defender la lengua rusa y preocuparse de la conservación de los monumentos de la historia común, incluidos los monumentos a Lenin, que fue quien firmara el decreto de la creación de la república de Ucrania. Los monumentos a los soldados libertadores, que salvaron Ucrania de la ocupación hitleriana. Se afirma que se debe incrementar el trabajo de los medios de información para llevar a la población información real que confronte la que han estado ofreciendo las agencias prooccidentales.

            La visión mayoritaria sostiene que Rusia debe apoyar la resistencia popular espontánea que está surgiendo y a las fuerzas de la resistencia nacional, en particular en Crimea y Sebastopol. En caso contrario, los intereses y la reputación de Rusia habrán sufrido un daño irreparable. Se sostiene que si no se repele la “peste naranja” promovida por occidente en Ucrania, la ola de “revoluciones”, alcanzará Rusia.

La propaganda occidental sostiene que Putin juega con los rusos y los mapas

Esta propaganda afirma que el Kremlin se atribuye el título legal de guardián de la identidad rusa para proyectar su influencia sobre territorios de la antigua URSS y el Imperio zarista.

Esta propaganda pretende desconocer la historia, la identidad y la tradición que se ha construido, con el pretexto de defender oscuros intereses.

El artículo de la referencia fue escrito en El País, Madrid el 20.04.14 por:

Pilar Bonet Donetsk 19 ABR 2014 - 21:25 CET

El juego de la propaganda difunde que los conceptos jurídicos de ciudadanía y las fronteras de Estados miembros de la ONU están siendo erosionados por el malabarismo del presidente Vladímir Putin. Esta visión sostiene que el Kremlin juega con los términos con la misma agilidad que un trilero mueve sus cubiletes para que el dado esté siempre en su terreno. Apoyándose en pensadores, considerados marginales hasta hace poco, la ideología del resurgir del Imperio Ruso encuentra eco en sectores sociales resentidos por la supuesta humillación vivida desde la desintegración de la URSS. La propaganda televisiva alimenta la ilusión de que Rusia volverá a ser una gran potencia si se erige en luz y guía del espacio postsoviético y obliga al resto del mundo a “respetarla” (ya no pretende ser querida) por su fuerza militar.

Hay que leer entre lineas porqué se habla de ilusión, porque se habla de respeto y de amor?

            Esta visión interesada sostiene que el Kremlin juega con tres conceptos: la identidad rusa, el tiempo y el espacio. Para entender el truco cabe preguntar: ¿qué es ser ruso? y ¿con qué mapas jugáis? La palabra ruso en castellano traduce dos acepciones, ruski, con un sentido étnico y cultural, y rossian, que denomina a personas de distintas etnias y culturas con pasaporte de la Federación Rusa.  El problema, en el contexto de los intereses que defiende la articulista,  viene, para esta visión,  de que el Kremlin no solo defiende a los rossian, sino también a los ruski, que es un concepto dilatado y fragmentado en comunidades diversas en distintos países.

            Una nueva ley dará la ciudadanía a los "portadores del idioma ruso"

La ideología estatal predominante está en los orígenes de la crisis actual en Ucrania, cuyas autoridades se resisten a integrar el factor ruso (ruski) como elemento de la propia identidad estatal. En una ocasión, el presidente ucranio Víctor Yúshenko quedó desconcertado cuando esta corresponsal le preguntó por qué dejaba que Rusia monopolizara lo ruso y por qué le entregaba la literatura ucrania en ruso (Nikolái Gógol, Isaac Bábel, Mijaíl Bulgákov) a Rusia. La lengua ucrania tiende a protegerse del ruso como otros idiomas que coexisten con lenguas-gigantes sostenidas por un aparato estatal, pero, al entregar lo ruso (ruski) a Moscú, los dirigentes ucranios contribuyeron a generar la actitud mesiánica del Kremlin respecto a la cultura rusa, que se plasma también en el apoyo al llamado Ruski Mir (Mundo Ruso).

Link:

Rusia frente a Ucrania:

El acuerdo de desarme:

Blindados rusos salen de paseo:

Ucrania: ring de Box:

Nostalgia por Rusia

La farsa de las sanciones a Rusia.: La Primera. 210414