Percy Cayetano Acuña Vigil

Página organizada por Percy Cayetano Acuña Vigil, está dedicada a temas de información y de discusión del urbanismo, el planeamiento y la arquitectura, enmarcados por mi visión de la filosofía política.

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LAICIZACION DE LA CARIDAD

Lugares de internamiento en Lima (siglos XVI – XIX)
Alvaro F. Gonzalez Quijano (*)

-I-
El internamiento –ese hecho masivo cuyos signos se encuentran por toda la Europa de los siglos XVII y XVIII– es cosa de policía. Esta policía se concibe a si misma como equivalente civil de la religión, para edificar una ciudad perfecta.

Va a nacer una experiencia de lo político que no va a hablar ya de una glorificación del dolor, ni de una salvación. Va a hablar esta vez al hombre de sus deberes para con la sociedad y va a mostrar en el indigente un obstáculo al orden.

Oigamos mejor en este punto a Michel Foucault (1):

“El internamiento queda así doblemente justificado: a titulo de beneficio y a titulo de castigo. Es, al mismo tiempo, recompensa y castigo. Los pobres buenos hacen de el un gesto de asistencia y una obra de reconfortamiento; los malos lo transforman en una empresa de represión. La oposición de pobres buenos y malos es esencial para la estructura y la significación del internamiento.”

Desempeñando un papel a la vez de ayuda y represión, esos hospicios están destinados a socorrer a los pobres. Pero casi todos contienen celdas de detención y alas donde se encierra a los pensionados.

Las grandes casas de internamiento se encuentran al termino de esta evolución. Su desaparición en casi toda Europa –a principios del siglo XIX– como centros de recepción de indigentes y prisiones de la miseria, sanciona su fracaso final.

-II-
El desarrollo medico social del Virreinato esta caracterizado por un intenso sentido religioso. Los hospitales responden al principio esencial de la caridad cristiana. Con esta elevada mira actúan las ordenes religiosas e ilustres benefactores.

La intervención del Estado encuentra resolución en la Real Junta de Beneficencia (1819 - 1821). Creada por el Virrey don Joaquín de la Pezuela, muestra la evolución de las ideas de protección de las personas, a consecuencia de las tendencias liberales que establece la Revolución Francesa.

Consolidada la Emancipación política el Gobierno da orientación a la Nueva Junta de Beneficencia (1825 – 1834). En este punto, deseo intercalar una observación de Miguel Rabi (2):

“…toda esta literatura sirvió de fundamento ideológico para crear sobre las ruinas de las Hermandades virreinales, con sus servidores Juandedianos y Betlemitas del régimen administrativo del Virreinato, la flamante Junta de Beneficencia en 1825”.

Se crea la Sociedad de Beneficencia de Lima en 1834 en la necesidad de tutelar las rentas y bienes de las Hermandades. Reorganiza los servicios sanitarios y sociales, con centralización de rentas y patrimonio, constituyéndose en heredera de las Hermandades.

Las Hermandades van extinguiéndose, siendo sustituidas por Inspectores de turno y comités de gestión para el funcionamiento de los servicios. La Beneficencia procura ejecutar, por delegación del Estado, la política de atención sanitaria y de asistencia social, en base a un nuevo modelo.

-III-
Veamos la evolución de los servicios de salud de la Ciudad de Lima desde sus inicios.

Partimos de un pequeño servicio a pobres y enfermos. Comienza a funcionar en 1545 en la calle Rinconada de Santo Domingo, a espaldas del Convento. Se concibe como solución transitoria, para la atención de españoles e indios. Allí se profundiza la necesidad de separarlos.

El Hospital de Santa Ana (ver fotografías Nos. 1 y 2) es el mas antiguo en Lima. Comienza desde 1549 su actividad. Ubicado en la plazuela de Santa Ana, hoy Plaza Italia. Su fundador y benefactor: Fray Jerónimo de Loaiza, primer arzobispo de Lima.F1.

En 1556 inicia sus labores el Real Hospital de San Andrés. Incluyéndose en el los restos de la enfermería de la Calle Rinconada de Santo Domingo. Se destina a blancos y criollos.

En 1575 un grupo de navieros establece el Hospital del Espíritu Santo. Destinado a atender a la gente de mar. Demolido para dar paso a la avenida Tacna, en 1940. Su ultimo destino: el local de la Escuela Nacional de Ingenieros.F2.

En 1599 se desarrolla el Hospital Santa Maria de la Caridad. Ubicado en la Plaza de la inquisición, hoy Plaza Bolívar. A cargo de la Hermandad de Nuestra Señora de la Caridad y de la Misericordia. Dedicado a mujeres en general, con internado casi de tipo conventual. En 1841 es clausurado.

En el ano 1563 se funda, al otro lado del río Rimac, el Hospital de San Lázaro. Para hombres, mujeres y demás victimas de la lepra. Su ubicación es en el barrio de San Lázaro, posterior a la iglesia del mismo nombre. El terremoto de 1746 lo derrumba, volviéndose a levantar. En 1825 es incluido en el Hospital Refugio de Incurables.

En 1504 la protección sanitaria incorpora otro importante segmento de la población: los sacerdotes. Merced a la iniciativa del santo Arzobispo Toribio, con el establecimiento del Hospital de San Pedro u Hospicio San Felipe Neri. Trasladado en 1767 al antiguo Convento de San Pablo de los Jesuitas, con motivos de su extrañamiento. Subsiste hasta 1875.

La preocupación del Jesuita Francisco del Castillo logra feliz culminación con el inicio hacia 1646 del Hospital de San Bartolomé, para gente de color. Es fundado no en el lugar que hoy ocupa. En 1658 muda de sitio. Pese a terremotos y destrucciones sufridas, ha permanecido en su mismo local hasta la fecha. En 1849 se confía la dirección del establecimiento a la Sociedad de Beneficencia Publica de Lima.

El Hospital de Santo Toribio (ver fotografía No. 6) se inicia llamándose Hospicio de incurables. Se funda en 1669 en el local que da frente a la cuadra doce del Jirón Ancash, en el área denominada Maravillas. Hospicio de hombres pobres, incurables e inválidos; posteriormente también de mujeres. Son los Betlehemitas los que lo reedifican después del terremoto de 1746. Este hospital funciona hasta la fecha.F3.

Entre otras instituciones afines tenemos al Hospicio de Lactantes (ver fotografía No. 3), para huérfanos. El primero que se construye en el Perú para servir a los niños de edad lactante. Se funda en 1608. Funciona, pese a los terremotos de 1687 y 1746, hasta que la Beneficencia se hace cargo.

El Hospicio de Lactantes o Manrique (ver fotografía No. 4) comienza en 1872, ubicándose en la actual Plaza Francia de Lima. Hospeda a niños huérfanos. Luego incluye a ancianas desamparadas.

El Hospicio o Colegio de San Andrés, para niños; y el Hospicio o Colegio de Santa Rosa, para niñas (ver fotografía No. 5). Y finalmente el Hospicio Ruiz Dávila, ubicado en la Calle Milagros, detrás de la iglesia de San Francisco. Atiende a niños.

-IV-
Va a haber pues, de un lado, la región del bien: la de la pobreza sumisa y conforme con el orden que se le propone; del otro, la región del mal: la de la pobreza no sometida, que intenta escapar de este orden. La primera acepta el internamiento y encuentra en el su reposo; la segunda lo rechaza y, en consecuencia, lo merece.

La práctica del internamiento designa una nueva reacción a la miseria. El Estado sustituye a la Iglesia en las labores de asistencia. La miseria va a convertirse en falta contra la buena marcha del Estado. De una experiencia religiosa (que la santifica) pasa a una concepción moral (que la condena). Esta vez , la miseria ha perdido su sentido místico .

Notas

(1) Foucault, M. (2002). Historia de la locura en la época clásica, I. México: Fondo de Cultura Económica. Novena reimpresión. Primera edición en francés 1964.
(2) Rabí, M. (1997). El Hospital Refugio de Incurables “Santo Toribio de Mogrovejo” de Lima. Lima: Instituto Nacional de Ciencias Neurológicas.

Laminas

1. Hospital de Santa Ana. Patio interior. Fuente: Quiroz, J. (1987). Desarrollo histórico social de la arquitectura para la salud. Lima.
2. Hospital de Santa Ana. Sala de Niños. Fuente: Quiroz, J. (1987). Desarrollo histórico social de la arquitectura para la salud. Lima.
3. Hospicio de lactantes. Dormitorio. Fuente: Quiroz, J. (1987). Desarrollo histórico social de la arquitectura para la salud. Lima.
4. Hospicio de Manrique. Fachada. Fuente: Quiroz, J. (1987). Desarrollo histórico social de la arquitectura para la salud. Lima.
5. Hospicio de San Andrés. Grupo de alumnos. Fuente: Quiroz, J. (1987). Desarrollo histórico social de la arquitectura para la salud. Lima.
6. Hospital Santo Toribio de Mogrovejo. Ex Hospital de Incurables. Apartamentos de hombres. Fuente: Quiroz, J. (1987). Desarrollo histórico social de la arquitectura para la salud. Lima.

(*) Profesor Asociado e Investigador de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Artes de la UNI. Premio Nacional Luis Miro Quesada (2000). Premio UNI Eduardo de Habich (2007).

 

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