Percy Cayetano Acuña Vigil

Página organizada por Percy Cayetano Acuña Vigil, está dedicada a temas de información y de discusión del urbanismo, el planeamiento y la arquitectura, enmarcados por mi visión de la filosofía política.

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El concepto de especulación en arquitectura

Usualmente encontramos el término en contexto peyorativo. Lo peyorativo es un recurso muy utilizado al etiquetar negativamente al rival con un término despectivo, como primera forma de lucha contra él. En el uso no especializado, especular es proponer explicaciones, teorías o hechos sin contar con un fundamento cierto para hacerlo.

La vivienda hace tiempo que dejó de concebirse como ese objeto deseado, meditado durante años y que se adquiere para toda la vida. "Ni los constructores, ni los propios ciudadanos piensan así". Esta es una tendencia que, junto a otros factores, ha propiciado la espiral de especulación y urbanismo salvaje que esta acabando con las playas con la costa y con cuanto lugar está libre para especular.

La crisis del capitalismo especulativo al que asistimos atónitos también tiene mucho que ver con determinadas concepciones de la cultura y el tipo de ciudad que habitamos. El modelo de desarrollo urbanístico y de organización territorial que una comunidad emprende, refleja y condiciona el tipo de individuo que dicha sociedad promueve e impulsa.

La dinámica financiera en la que estamos viviendo estas últimas décadas ha provocado una gran competencia en el mercado inmobiliario. La prioridad de la política urbanística ha sido el crecimiento económico y el desarrollo de nuevas posibilidades de negocio, de modo que se ha sustituido el enfoque gestor y regulador, característico del urbanismo Fordista-Keynesiano, por una visión empresarial y proactiva que ha subordinado los objetivos sociales a la lógica de la competitividad.

Durante esta última década, Lima se ha convertido en uno de los booms de la construcción regido por la norma de incrementar el valor especulativo. Sin embargo la poca transparencia característica del mercado de suelo e inmobiliario es la principal causa que hace que en  todos los mega proyectos urbanos exista especulación, donde el precio de los terrenos o de las viviendas se ve alterado muchas veces por externalidades o plusvalías que nunca llegarán. En fin, los casos y causas de la especulación inmobiliaria son muchísimos, y varían dependiendo del lugar, los actores, el mercado, etc.

En el mercado capitalista, se vive con el mito de que la oferta-demanda equilibra los precios. Es decir, si hay gran cantidad de oferta de un producto determinado, el mercado, para equilibrar la capacidad de absorción de la producción, baja los precios. Por eso, producir mucho, supone vender a menor precio, y por eso se debe hacer todos los esfuerzos para mantener su precio y obtener ganancias.

 
La vivienda, que es una necesidad básica para el ser humano, hoy es una mercancía, para la que se ha de disponer de medios para su consumo. Quien no los tiene, pues no está en posibilidad de acceder a su consumo. Y es esa la razón de que existan enormes barrios deprimidos, con viviendas en muy mal estado, de lo cual la televisión sensacionalista no informa. La especulación inmobiliaria se realiza en primer lugar en el suelo rustico, a través de su compra a bajo costo, luego viene la recalificación y la venta, con grandes rentabilidades para el especulador.

La profesión de arquitecto, la manera de ejercer la acción arquitectónica con el concepto que hemos venido manejando hasta ahora, parece estar en vía de extinción. Lla responsabilidad hay que buscarla en el negocio inmobiliario (en la especulación inmobiliaria) que determina el precio del suelo.


Cuando el valor del suelo sobre el que se construye supera ampliamente el valor de lo construido, la labor del arquitecto se trivializa en un proceso productivo cuyo único objetivo es la reproducción, como mercancía, de suelo para la especulación, el arquitecto debe comercializarse e para subsistir. El pensamiento arquitectónico y urbanístico que subyace a la realidad material de la realidad del problema de la vivienda es trivial, deleznable, repetitivo, convencional y muerto.

¿De qué le ha servido a la arquitectura la fabricación de todos esos edificios que hoy día se levantan por toda la Lima oficial? ¿ha mejorado la calidad de vida de los ciudadanos? La evidencia muestra que los arquitectos han puesto a la arquitectura al servicio del negocio, por motivos exclusivamente lucrativos. Su trabajo ha consistido en llenar de dinero el bolsillo de sus clientes. El pensamiento arquitectónico se ha puesto leal y diligentemente a las órdenes de los especuladores profesionales que han utilizado a la arquitectura, excluyendo cualquier alternativa, sólo para hacerse ricos. ¿Qué sería de una música, dispuesta y practicada solamente para ganar dinero?, ¿y los sentimientos?, si la arquitectura se desentiende de los ciudadanos, de su felicidad, del placer, del futuro, ¿para qué sirve? Los arquitectos no deberían culpar de su enfermedad terminal sólo a la administración, o a la crisis, mírense a si mismos, digan en qué han estado gastando este tiempo, ¿de verdad los arquitectos hacían arquitectura?, cúlpense a si mismos por consentir y colaborar tan lealmente con el negocio inmobiliario.